El Tribunal Constitucional colabora con el programa “Masar” de Acompañamiento a los Procesos de Gobernabilidad Democrática en el Mundo Árabe, desarrollado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). En las últimas semanas el Tribunal ha recibido en su sede a varias delegaciones de países árabes, que han visitado a diversas instituciones españolas en el marco de dicho programa y con las que se han celebrado reuniones de trabajo.
El 5 diciembre el Tribunal recibió a una delegación de mujeres parlamentarias marroquíes y el 12 diciembre a una delegación de jóvenes políticos marroquíes, en ambos casos con representantes de las diversas fuerzas políticas, tanto de la coalición de gobierno como de la oposición. Próximamente el parlamento marroquí elaborará una ley orgánica para desarrollar los preceptos de la nueva Constitución marroquí que establecen una Corte Constitucional que sucede al actual Consejo Constitucional.
También en el marco del Programa “Masar” de la AECID, el Tribunal recibió el 17 diciembre la visita de trabajo de una delegación de jueces egipcios miembros del Centro Nacional de Estudios Judiciales (equivalente a la Escuela Judicial de España) y del Ministerio de Justicia. Ya en junio una delegación de la Asamblea Constituyente de Túnez visitó el Tribunal.
El Programa de acompañamiento a los procesos de Gobernabilidad Democrática en el Mundo Árabe - conocido como Programa MASAR ("Marcha", en árabe) - tiene el objetivo de fortalecer la sociedad civil y brindar apoyo institucional para el desarrollo de políticas públicas. Se trata de una iniciativa de alcance regional y multidisciplinar planteada por la AECID para contribuir a apuntalar los procesos de democratización en curso, mediante instituciones sólidas que puedan garantizar la estabilidad de los nuevos sistemas políticos surgidos de la llamada “Primavera árabe” y de aquellos inmersos en procesos anteriores de transición democrática. España quiere contribuir de este modo al fortalecimiento de la democracia y del Estado de Derecho, siempre desde una lógica de acompañamiento a las prioridades de reforma de los países beneficiarios, mediante la transferencia de conocimiento a las instituciones del mundo árabe. Esta perspectiva procura incluir la interacción con la sociedad civil y, en particular, la población joven, como actores generadores de los cambios iniciados en diciembre de 2010, además de reflejar su diversidad ideológica. El foco está en fenómenos como los actuales procesos constituyentes o la igualdad de género en las leyes.